Enfoque de Investigación: Un Resumen Semanal de Nuevas Investigaciones de la Comunidad de NIDILRR

Adultos con Trastornos de Salud Mental y Conductual Describen la Resiliencia para Enfrentar los Desafíos del COVID-19 a Través del Apoyo Social, el Manejo de Emociones, y la Atención Personal

Un estudio financiado por el Instituto Nacional De Investigación sobre la Discapacidad, Vida Independiente, y Rehabilitación (NIDILRR, por sus siglas en inglés).

El inicio de la pandemia de COVID-19 parece haber aumentado la angustia emocional en todo el país, con encuestas nacionales mostrando los niveles de los síntomas de ansiedad y depresión entre la población general tres veces más altos que los niveles antes de la pandemia. Los estudios muestran que las personas con trastornos de salud mental y conductual tienen un mayor riesgo de disparidades de salud física y emocional que la población en general. A pesar de estas disparidades, ha habido muy poca investigación sobre cómo la pandemia ha afectado a las personas con trastornos de salud mental y conductual. En un reciente estudio financiado por NIIDILRR, los investigadores buscaron determinar el impacto de la pandemia en las personas con trastornos de salud mental y conductual, desde los cambios en su estilo de vida hasta el acceso a la atención médica. Los investigadores querían averiguar si estos cambios en estilo de vida, la exposición al COVID-19, y barreras a la atención médica estaban relacionados con los aumentos en los síntomas de ansiedad y depresión. Por último, estaban interesados en saber qué resiliencia y estrategias de afrontamiento positivas utilizaron estas personas para hacer frente a la pandemia.

Los investigadores del Centro de Investigación de Rehabilitación y Capacitación (RRTC, por sus siglas en inglés) sobre la Salud y Función de Personas con Discapacidades Psiquiátricas (en inglés) preguntaron a 272 personas que recibieron servicios de apoyo de salud mental y conductual de los proveedores de servicios estatales en Nueva York y Nueva Jersey. Todos los participantes tenían al menos 21 años de edad, podían leer/entender inglés, y reportaron un trastorno actual de salud mental o de abuso de sustancias y/o tener un especialista compañero en salud mental. Se preguntó a los participantes si habían experimentado algún síntoma de ansiedad o depresión durante las dos semanas anteriores y, de ser así, cuánto tiempo duraron esos síntomas. Además, los participantes respondieron a preguntas de encuestas cerradas y abiertas sobre cómo la pandemia de COVID-19 los había afectado. Se les preguntó si habían experimentado cambios en los hábitos alimenticios, los hábitos de sueño, la situación de vivienda, y el acceso a la atención médica y los medicamentos, y, de ser así, que describieran esos cambios. También se les preguntó si sus actividades y rutinas diarias los ponían en riesgo de exposición al COVID-19. Finalmente, se les pidió que describieran, en sus propias palabras, el efecto de la pandemia en sus vidas.

Al revisar los resultados, los investigadores encontraron que los participantes tenían niveles ligeramente más altos de los síntomas de ansiedad y depresión, en general, en comparación con las encuestas de la población general. Aproximadamente un tercio (35%) de los participantes informaron síntomas de ansiedad en comparación con un cuarto de la población general. Un poco menos (30%) de los participantes informaron síntomas de depresión, pero esto fue aún más alto que la población general de alrededor del 25%.

Cuando los investigadores analizaron los resultados para los cambios entre los participantes, encontraron que

  • Más de la mitad de todos los participantes informaron algún cambio en los hábitos alimenticios o de sueño.
  • Alrededor de 8% informaron un cambio en su situación de vivienda.
  • Alrededor de 9% de los participantes informaron tener problemas para obtener los medicamentos y aproximadamente el 19% informó que no podía obtener atención médica.
  • Más de la mitad informó que sus actividades y rutinas diarias los ponían en riesgo de exposición al COVID-19.

Los investigadores encontraron que los participantes que informaron más síntomas de ansiedad o depresión eran mucho más propensos de también informar cambios en los hábitos alimenticios, patrones de sueño alterados, y necesidades insatisfechas de atención médica. Esto fue cierto independientemente del sexo, la edad, o el estado de residencia.

Los investigadores analizaron las descripciones de los participantes de los efectos de COVID-19 en sus vidas. Describieron el impacto negativo de ser diagnosticado o tener familiares o amigos diagnosticados con el virus, rutinas interrumpidas, sentimientos de ansiedad y tristeza, estrés por pérdidas financieras y laborales, estar abrumado con información y noticias negativas sobre la pandemia, y sentimientos de aislamiento social. También describieron algunos impactos positivos, como poder quedarse en casa para evitar multitudes que provocan ansiedad, tiempo para cuidar el hogar y estar con la familia, y los beneficios de comunicación virtual para conectarse con familiares y amigos o programar visitas de telemedicina. Algunos de los participantes también describieron mejoras en su capacidad de manejar sentimientos y emociones molestas y desarrollar la resiliencia. Expresaron gratitud por las relaciones, trabajos gratificantes, seguridad alimentaria, y el acceso a los medicamentos para ayudarlos a sobrellevar la situación. Entre las estrategias de bienestar y autoatención, los participantes mencionaron la atención plena, llevar un diario, meditar, y realizar videoconferencias, lo que incluye dirigir grupos de apoyo virtuales y ofrecer asistencia de bienestar a otros.

Los autores notaron que todos los participantes recibieron servicios y apoyos a través de los programas de salud mental comunitarios y sugirieron que la capacidad de los participantes para sobrellevar la situación puede estar relacionada con su acceso a servicios de bienestar y apoyo de compañeros a través de estos programas. Los investigadores también agregaron que los participantes que eran líderes compañeros pueden haber encontrado significado y propósito asociado con ayudar a otros y, por lo tanto, fortalecido su propia capacidad de recuperación.

Los autores notaron que los participantes de este estudio eran todos de una región y todos participaron en programas comunitarios de salud mental, por lo que es posible que no representen a la población general de adultos con desafíos de salud mental y conductual. Sin embargo, sugirieron que los resultados de este estudio pueden proporcionar información valiosa sobre los beneficios de añadir servicios de apoyo de colegas y de bienestar, ya sea en persona o virtuales, a los servicios de salud mental tradicionales para ayudar a las personas a manejar su angustia emocional y sobrellevar la situación a largo plazo. Los servicios de rehabilitación psiquiátrica también pueden ayudar a las personas afectadas por la pandemia para encontrar y mantener la vivienda, encontrar empleo o regresar al trabajo, y encontrar maneras seguras de participar en la vida comunitaria. Estas soluciones pueden ayudar a la población general de personas con trastornos de salud mental o conductual a manejar los efectos de salud mental a largo plazo de la pandemia de COVID-19.

Para Obtener Más Información

El Centro para la Atención Médica Integrada y la Recuperación Autodirigida ofrece un conjunto de guías, instrumentos, y recursos (en inglés) para ayudar a las personas con trastornos psiquiátricos y conductuales a manejar su salud y bienestar físico y mental, incluyendo los siguientes recursos relacionados con COVID-19:

El Centro de Investigación Transitions to Adulthood está organizando una gran colección de recursos para ayudar a las personas con problemas de salud mental, especialmente a los jóvenes, a sobrellevar la pandemia de COVID-19 (en inglés). Esto incluye artículos y hojas informativas producidas por el centro y sus pares investigadores.

Para Obtener Más Información Sobre Este Estudio

Jonikas, J.A., et al. (2021) El impacto de la pandemia de COVID-19 en la salud mental y vida diaria de adultos con trastornos de salud conductual (en inglés). Medicina Conductual Traslacional, 2021. Este artículo está disponible de la colección de NARIC bajo el Número de Acceso J86100 y de manera gratuita en texto completo del editor. Este artículo solo está disponible en inglés.

Fecha de publicación:
2021-04-07