Enfoque de Investigación: Un Resumen Semanal de Nuevas Investigaciones de la Comunidad de NIDILRR

Los Exoesqueletos Robóticos Pueden Proporcionar Beneficios de Salud para Personas con Lesiones de la Médula Espinal

Un estudio financiado por el Instituto Nacional De Investigación sobre la Discapacidad, Vida Independiente, y Rehabilitación (NIDILRR, por sus siglas en inglés).

Una lesión de la médula espinal (LME) es un daño en cualquier lugar a lo largo de la médula espinal debido a un accidente u otro trauma. Las personas con LME pueden tener parálisis parcial o total, especialmente en los músculos de sus piernas. Los exoesqueletos robóticos son dispositivos portátiles que proporcionan movimiento de cadera y rodilla con una fuente de poder externo, lo que permite al usuario estar de pie y caminar distancias limitadas. Un exoesqueleto a menudo consiste en un marco que rodea el torso o la cintura y abrazaderas con bisagras atadas a las piernas. Por lo general, es alimentado por un paquete de baterías, que proporciona varias horas de movimiento asistido por energía. Esta tecnología emergente actualmente tiene un uso limitado en las clínicas de rehabilitación y centros de investigación en los EEUU. En un reciente estudio financiado por NIDILRR, los investigadores querían averiguar los tipos de entornos en los que los terapeutas y pacientes trabajaban con exoesqueletos, los beneficios y riesgos percibidos del uso del exoesqueleto, y las recomendaciones que tenían los terapeutas para mejorar el diseño del exoesqueleto.

Los investigadores en los Centros del Sistema Modelo sobre la Lesión de la Médula Espinal (SCIMS, por sus siglas en inglés) en Colorado, Georgia, Illinois, y Texas organizaron grupos de enfoque con 30 terapeutas trabajando en 4 centros de rehabilitación afiliados. La mayoría de los participantes eran terapeutas físicos, de ejercicio, o recreativos, y todos tenían entrenamiento en el uso de exoesqueletos robóticos con pacientes con LME. Durante los grupos de enfoque, se les pregunto a los terapeutas que describieran los entornos en los que utilizaron los exoesqueletos con sus pacientes y los procedimientos que siguieron. También se les preguntó a los terapeutas que describieran sus observaciones de lo que los pacientes esperaban de los exoesqueletos, los beneficios que ellos y los pacientes percibieron del uso de los exoesqueletos. Finalmente, se les pregunto a los terapeutas sobre las mejoras de diseño que recomendarían a los fabricantes de exoesqueletos.

Los investigadores encontraron que los terapeutas en los 4 centros de SCIMS utilizaron exoesqueletos robóticos principalmente en los entornos ambulatorios y de bienestar comunitarios. Los terapeutas informaron que los pacientes podían aprender a usar el exoesqueleto robótico de manera eficiente en aproximadamente 20 a 30 sesiones, donde practicaban el entrenamiento de pararse, paso a paso, y la marcha con la ayuda de uno o más terapeutas o entrenadores.

Con respecto a los beneficios y riesgos de los exoesqueletos, los terapeutas informaron que muchos pacientes consideraban que los exoesqueletos eran motivadores y emocionantes. Observaron que los pacientes que obtuvieron la capacidad de pararse y caminar con un exoesqueleto a menudo desarrollaron mejor resistencia, mejoraron el control de los intestinos y la vejiga, y tuvieron menos probabilidades de desarrollar infecciones del tracto urinario. Los terapeutas también informaron que algunos pacientes describieron beneficios psicológicos de estar de pie con los compañeros de conversación y participar en más actividad al recuperar la capacidad de caminar. Sin embargo, los terapeutas también identificaron algunos riesgos para el uso del exoesqueleto, incluyendo el riesgo de caídas, ulceras de la piel por el contacto repetido con el exoesqueleto, o la decepción del paciente con los límites de la tecnología.

Finalmente, los terapeutas sugirieron algunas mejoras de diseño para hacer que los exoesqueletos sean más seguros y fáciles de usar. Estas sugerencias incluyeron reducir el peso y el volumen de los exoesqueletos, agregar una mayor capacidad de ajuste, mejorar la durabilidad, agregar controles de una sola mano, optimizar los exoesqueletos para su uso en las escaleras o terrenos irregulares, y permitir al usuario mantener el equilibrio sin el apoyo del brazo.

Los autores notaron que los exoesqueletos robóticos pueden ser altamente motivadores para las personas con LME, y pueden ofrecer varios beneficios de salud física y psicosocial. Sin embargo, estos exoesqueletos no siempre cumplen con las expectativas de los pacientes, y su uso puede incurrir riesgos de caídas u otras complicaciones. A medida que se desarrolla la tecnología de exoesqueletos robóticos, las mejoras de diseño pueden aumentar su seguridad y versatilidad. Los autores notaron que los terapeutas pueden beneficiarse de una capacitación y orientación sobre el uso óptimo de exoesqueletos en la rehabilitación de LME. Las investigaciones futuras pueden ser útiles para examinar las fortalezas y limitaciones de exoesqueletos robóticos a medida que la tecnología evoluciona con el tiempo.

Para Obtener Más Información

El Centro de Traducción de Conocimientos de los Sistemas Modelo (MSKTC, por sus siglas en inglés) ofrece una gran colección de hojas informativas, vídeos, y resúmenes de investigación sobre LME, incluyendo esta hoja informativa sobre LME y Rehabilitación de Marcha: https://msktc.org/lib/docs/Factsheets/Spanish_Factsheets/SCI_Gait_Training_Sp.pdf.

Obtenga más información acerca de la investigación en robótica y rehabilitación al visitar el Centro de Investigación de la Ingeniería de Rehabilitación para Robótica Usable: http://centers.njit.edu/rehabilitation/projects-0/ (en inglés).

Para Obtener Más Información Sobre Este Estudio

Heinemann, A.W., et al. (2018) La experiencia en el uso de exoesqueleto robótico en cuatro centros de los sistemas modelo sobre la lesión de la médula espinal (en inglés). Revista de Terapia Física Neurológica, 42(4), 256-257. Este artículo está disponible en la colección de NARIC bajo el Número de Acceso J79746 y solo está disponible en inglés.

Fecha de publicación:
2019-01-30