Enfoque de Investigación: Un Resumen Semanal de Nuevas Investigaciones de la Comunidad de NIDILRR

Para los Jóvenes con Trastornos de Salud Mental que Estuvieron Involucrados con el Sistema de Justicia Penal, la Educación es Fundamental para el Éxito Laboral

Un estudio financiado por el Instituto Nacional De Investigación sobre la Discapacidad, Vida Independiente, y Rehabilitación (NIDILRR, por sus siglas en inglés).

Los jóvenes que participan en el sistema de justicia penal pueden enfrentar muchas barreras para completar su educación y encontrar un empleo. Según una investigación reciente, aproximadamente 50-70% de estos jóvenes tienen un trastorno de salud mental como el trastorno bipolar, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), o el trastorno por uso de sustancias. Los jóvenes con trastornos de salud mental que se involucran en el sistema de justicia (jóvenes involucrados en la justicia) pueden necesitar apoyos especiales para lograr sus objetivos educativos y laborales. Los jóvenes que son arrestados mientras están en la escuela secundaria no pueden graduarse o recibir un diploma de escuela secundaria, lo que podría tener un impacto negativo en su futuro empleo. Investigaciones anteriores han encontrado una conexión entre terminar la escuela secundaria y obtener empleo para jóvenes involucrados en la justicia penal, pero hay poca investigación sobre si la misma conexión existe para los jóvenes con trastornos de salud mental involucrados en la justicia penal. En un reciente estudio financiado por NIDILRR, los investigadores analizaron los datos de un grupo de jóvenes involucrados en la justicia penal durante un periodo de 7 años hasta los 20 años. Querían descubrir cómo diferían los jóvenes con un trastorno de salud mental involucrados en la justicia diferían de sus compañeros sin tales desórdenes en términos de sus experiencias con la escuela y el empleo antes y después de involucrarse en la justicia. También querían saber si la finalización de la escuela secundaria o universidad estaba asociada con el empleo a largo plazo para los jóvenes con y sin un trastorno de salud mental involucrados en la justicia penal.

Los investigadores del Centro de Investigación de Rehabilitación y Capacitación sobre el Aprendizaje y el Trabajo Durante la Transición a la Edad Adulta (Transiciones ACR) (en inglés) analizaron los datos de 1,261 jóvenes involucrados en la justicia penal en Pensilvania y Arizona que estaban inscritos en un estudio más grande llamado el estudio Caminos al Desistimiento. Los jóvenes tenían entre 14 y 18 años de edad cuando comenzaron al estudio, y entraron el estudio después de ser declarados culpables de un delito grave como asalto, o delitos de drogas o robo de propiedad.

Como parte del estudio Caminos al Desistimiento, los jóvenes fueron entrevistados al cuando se ingresaron al estudio después de la adjudicación o comparecencia, y luego fueron entrevistados 10 veces durante los siguientes 7 años (cada 6 meses durante los primeros 3 años y luego cada año a partir de entonces).

Durante la primera entrevista, los jóvenes y sus padres completaron una serie de preguntas para probar si o no los jóvenes tenían algún trastorno de salud mental, incluyendo depresión, trastorno bipolar, trastorno del estrés postraumático, trastorno de uso de sustancias, o TDAH. En la entrevista inicial, también se les preguntó a los jóvenes sobre su asistencia y conducta en la escuela y su historia laboral, incluyendo dónde habían trabajado, cuánto ganaban, cuántas horas y semanas habían trabajado por un salario, y si habían sido despedidos de un empleo.

En las entrevistas de seguimiento, se les preguntó nuevamente a los jóvenes sobre su historial de educación y empleo, incluyendo el nivel de educación que habían completado. Recibir un GED fue considerado educación mínima; recibir un diploma de educación secundaria o licenciatura universitaria o certificado de entrenamiento vocacional fue considerado más de la educación mínima.

Los investigadores encontraron que el 44% de jóvenes tenían al menos un trastorno de salud mental. Cuando observaron las diferencias entre los jóvenes con y sin trastornos de salud mental, encontraron que:

  • Cuando se unieron al estudio, los jóvenes con trastornos de salud mental informaron más problemas con la escuela, como faltar a clases, ser suspendidos, o expulsados que los jóvenes sin trastornos de salud mental. Por ejemplo, 47% de los jóvenes con trastornos de salud mental habían sido expulsados de una escuela, en comparación con el 35% de los jóvenes sin trastornos de salud mental.
  • Cuando se unieron al estudio, más jóvenes con trastornos de salud mental también habían sido despedidos de un trabajo (21%) que los jóvenes sin trastornos de salud mental (13%).
  • Menos de los jóvenes con trastornos de salud mental obtuvieron más que una educación mínima (obtuvieron un diploma o certificado) durante los 7 años, en comparación con sus compañeros sin estos trastornos. Solo 35% de los jóvenes con trastornos de salud mental obtuvieron un diploma de escuela secundaria o universidad o un certificado profesional, en comparación con 43% de los jóvenes sin trastornos de salud mental.
  • Los jóvenes con trastornos de salud mental eran más propensos que sus compañeros sin trastornos de salud mental a completar la educación mínima (obtener un GED en lugar de un diploma de secundaria).  Durante los 7 años, aproximadamente 31% de los jóvenes con trastornos de salud mental recibieron un GED en comparación con 23% de los jóvenes sin trastornos de salud mental.
  • Alrededor del 35% de los jóvenes en ambos grupos no completaron la educación mínima y no obtuvieron un diploma o un GED.

Cuando los investigadores observaron la cantidad de semanas trabajadas y los ingresos totales durante los 7 años, encontraron que los jóvenes con y sin trastornos de salud mental trabajaron durante períodos de tiempo similares y tenían ingresos similares. Sin embargo, independientemente de si los jóvenes tenían o no un trastorno de salud mental, los jóvenes que obtuvieron un diploma de preparatoria o universidad o un certificado vocacional trabajaron (por ejemplo, aquellos con más de una educación mínima) por períodos más largos y ganaron más después de recibir su título que los jóvenes que recibieron un GED o ninguna credencial.

Los autores señalaron que los jóvenes con trastornos de salud mental pueden enfrentar múltiples desafíos que podrían ponerlos en riesgo de involucrarse en la justicia penal. Una vez involucrados con el sistema de justicia penal, estos jóvenes pueden enfrentar más dificultades para completar la escuela que sus compañeros involucrados en la justicia penal sin trastornos de salud mental. Los jóvenes con trastornos de salud mental involucrados en la justicia penal pueden beneficiarse de apoyos especializados para ayudarlos a alejarse de la participación en la justicia, a un camino más positivo para terminar la escuela o entrenar y encontrar trabajo estable. La finalización educativa, en particular, fue fundamental para los jóvenes en este estudio para maximizar su potencial de ingresos. Los proveedores trabajando con los jóvenes involucrados en la justicia penal pueden querer enfatizar el logro educativo como una meta para estos jóvenes que llevará a la estabilidad, la independencia económica, y el empoderamiento.

Para Obtener Más Información

Transiciones ACR ofrece una variedad de recursos e instrumentos de información para las personas jóvenes con afecciones de salud mental, educadores, empresarios, y proveedores de servicios, incluyendo:

  • Adolescentes con PEI: Hacer que mis servicios de “transición” funcionen para mí.
  • Convertirse en adulto: Desafíos para las personas con afecciones de salud mental.
  • Comprobar si la terapia multi-sistémica para adultos emergentes puede reducir su participación en el sistema de justicia penal.

El Centro de Investigación y Capacitación sobre los Caminos a Futuros Positivos también presenta una gran selección de publicaciones, instrumentos, y vídeos (en inglés) para jóvenes con afecciones de salud mental que están pasando a la universidad o la fuerza laboral y los profesionales que los apoyan, incluyendo un número completo de la revista Punto Focal dedicado a La Justicia y la Recuperación (en inglés).

Para Obtener Más Información Sobre Este Estudio

Schubert, C.A., Mulvey, E.P., Hawes, S.W., Davis, M. (2018) Patrones educativos y laborales en delincuentes adolescentes graves con trastornos de salud mental (en inglés). Justicia y Comportamiento Criminal, 45(11), 1660-1687. Este artículo está disponible en la colección de NARIC bajo el Número de Acceso J799961 y sólo está disponible en inglés.

Este proyecto también fue apoyado por la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA).

Fecha de publicación:
2019-03-27